Lo que más veces me preguntó la gente cuando dije que me iba de viaje a Panamá fue que por qué no iba a Costa Rica. Fundamentalmente, porque Panamá está menos explotado en términos turísticos y es mucho más barato. Si te cuentan la película de que allí no hay nada que ver… no te lo creas.

Os dejo la ruta que hicimos nosotras para que os hagáis una idea:

Día 1: Ciudad de Panamá

Contaminación y humedad hasta límites insospechados. Se salvan el restaurante Trapiche y el mercado de marisco, por su exquisito ceviche y su agradable ambiente caribeño.

Día 2: Lago Gatún, Esclusas de Miraflores y alrededores.

Curioso y digno de ver, especialmente si eres ingeniero. Lo flipan, y no me extraña, porque el Canal debe ser al mundo de la ingeniería lo que el David de Miguel Ángel al de la escultura.

Eso sí, esperar a que llegue el barco puede producir un sopor importante.

Días 3 y 4: Santa Catalina

Si surfeas te sabrá a poco, si no, te sobra un día. Tumbarse en la arena -que, como veis, es negra- está complicado porque hay aproximadamente 3 millones de cangrejos por metro cuadrado.

Aquí te explico cómo llegar desde Ciudad de Panamá.

Día 5: Isla Coiba

s especialmente interesante para los buceadores, que van allí a buscar al tiburón ballena, pero sólo haciendo snorkel se pueden ver peces de mil colores, tortugas de medio metro y adorables tiburones -calma, que sólo comen plancton-.

En temporada de lluvias y con un poco de suerte, se ven ballenas a poca distancia.

Días 6, 7 y 8: Boquete

Bosque puro. Boquete es un pueblo que ofrece todo tipo de actividades, desde rafting y escalada, hasta visitas a cafetales y termas naturales, pasando por senderismo, rutas a caballo y observación de aves.

Yo leí no sé dónde que era un lugar fantástico para ver preciosos jardines y estuve a punto de no ir -pasando de los planes de la abuela Antonia-, pero merece mucho la pena, a pesar de que está lleno de turistas y de que las excursiones están organizadas con la intención de sacarte toda la pasta del mundo y más.

Nosotras tuvimos la suerte de toparnos con el gran Feliciano que incluso enseñó a @moitoneti a manejar el machete. O lo intentó, vaya.

Días 9, 10, 11 y 12: Bocas del Toro

Si te organizas en condiciones, con 3 días es suficiente. Dormir en Isla Bastimentos (en Old Bank) es una opción tranquila y, desde luego, la más barata. Imprescindible el pargo rojo en el Roots.

En Isla Colón SÓLO conviene quedarse si quieres salir de fiesta todos los días. Y a machete. Está lleno de postadolescentes guiris alcoholizados. Y cansinos.

Más allá de eso, el archipiélago es un paraíso con mil sitios que visitar.

Días 13, 14, 15 y 16: Santa Fé

Pequeño pueblo en la montaña, en la provincia de Veraguas, con varias rutas que se pueden hacer a pie o a caballo, ríos y cascadas de agua fresca por doquier, campesinos adorables y un mercado de artesanía que dan ganas de llevárselo todo puesto.

Si para cuando llegues aquí te has hartado de arroz y pollo -cosa más que problable- pregunta por el restaurante camboyano. Lo regentan un holandés con claros problemas de socialización y su mujer, camboyana, que cocina en el momento verdaderas exquisiteces.

Para dormir, el hostal La Qhía, sin duda.

Días 17, 18 y 19: San Blas

Es un archipiélago de cientos de diminutas islas pero no hay mucho donde elegir para alojarse. Los indios Kuna tienen tal estatus de independencia con respecto del gobierno panameño que prácticamente es como cruzar la frontera.

Merece mucho la pena conocerles y hacer las excursiones que tienen preparadas para los visitantes. No hay mucho margen de maniobra, a no ser que te sobre el dinero, pero no se tiene la sensación de estar haciendo la turistada en ningún momento.

Día 20: Ciudad de Panamá y fin de la fiesta

Para qué voy a entretenerme más en esa ciudad del infierno…firma