Viajar en tren por la India es fácil, rápido, barato y para toda la familia… casi siempre.

Si viajas con el tiempo justo, te recomiendo que compres los billetes por internet, antes incluso de volar a la India. ¿Por qué? Pues porque si los compras allí, el día de antes, porque eres muy aventurero y muy molón y te gusta improvisar, puede que te quedes con cara de tonto al comprobar que lo que tú pensabas que era un billete era sólo un registro en una lista de espera que te permite viajar únicamente y exclusivamente si resulta que alguien por casualidad ha cancelado su billete. Esto de la “waiting list” puede funcionar si tienes pocos números de espera, porque se supone que siempre suele fallar alguien. Pero yo no me fío. Nadie sabe por qué existe esa maldita figura, pero el caso es que existe y a nosotras nos sirvió para darnos el paseo hasta la estación de Agra -que no está precisamente en el centro de la ciudad- y comprobar que no podíamos viajar. Sinceramente, viajando en grupo yo no me arriesgaría porque si al final no hay hueco para todos, los taxistas -que están ahí, disimulando entre los viajeros, como que no quiere la cosa- te notaran la decepción en la mirada y te perseguirán por la estación sin dejarte pensar. Arriba y abajo, a izquierda y derecha, aparecerán de la nada pidiéndote miles de rupias y te desesperarás. NO MOLA.

Las indicaciones de los trabajadores de la estación pueden ser confusas y contradictorias. Puede, sólo puede, que des vueltas como una peonza de una ventanilla a otra, haciendo colas que no sirven para nada porque cuando llegas al vendedor te dice que no es el día, no es la hora, o no eres la persona a la que puede venderle el ansiado billete. Siempre hay un número X de asientos reservados para ser vendidos en taquilla a los turistas. Para hacerte con uno tienes que echar raíces en una cola específica, tener visa de turista, y tener la suerte de que no sea domingo, en cuyo caso, la taquilla de marras estará cerrada.

A no ser que tengas un teléfono indio al que Indian Railways pueda enviarte un mensaje de confirmación, y tengas ganas de registrarte en su nada atractiva página web, deberás comprar tu billete de tren a través de www.cleartrip.com o de www.makemytrip.com. 

Lo de las clases en los trenes indios es otro tema del apotema, pero yo te lo explico para que no te líes:
Chair class: vas sentado en un asiento hecho de listones de madera, así que esta opción únicamente es recomendable para trayectos cortos.
Más allá de eso, todo es coche cama:
Sleeper: Los billetes son muy baratos. Es donde van los indios más pobres -y nosotras-. No tiene aire acondicionado, pero sí ventiladores, lo cual, en mi opinión, es más que suficiente. (¡Por fin podrás usar tu saco sábana!)
AC3: Tercera clase. Tiene aire acondicionado, y te dan sábanas y almohada para que te hagas la cama. En cada lado del compartimento hay tres camas, así que está pensado para 6.
AC2:  Segunda clase. Igual que la tercera pero, en este caso, en cada de lado del compartimento hay 2 camas. Si sois 4, ésta es perfecta.
AC1: Primera clase. La distribución es igual que en la segunda clase, pero el suelo está enmoquetado -horror- y los compartimentos tienen puerta -a mí con la cortina de las otras me sobraba, a pesar de que siempre hay algún curiosón que echa un ojo a ver quiénes son esas que hablan raro al otro lado-.
Por último quiero dar las gracias a la buena de Laura, que no sólo nos acogió en Delhi sino que me ha ayudado a reconstruir la información para vosotros.
De regalo: Es conveniente comprar cositas de comer y beber, pero si se te olvida, o si no te da tiempo, tampoco tendrás mucho problema, por largo que sea el viaje, ya que pasan cada poco el chaiwala, que vende chai por 5 rupias, un tipo que ofrece botellas de agua y otros con comida y paquetes de 3Ds, doritos y similares, todos ultrapicantes.

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