Con tiempo. Para empezar. Interiorizado este punto, procedo a relatar el periplo:

Se puede ir en 2 o en 3 autobuses. Nosotras como somos así de previsoras no nos enteramos y tuvimos que coger 3. Tú, que tienes la suerte de estar leyendo esto, te vas a ahorrar un transbordo.

Nuestros horarios:

9.00 Panamá – Santiago (véase el bonito estampado de cortinas y reposacabezas en la foto de la izquierda). Es un bus curiosón. En este caso no había aire acondicionado, pero puede que te toque un bus equipado y, hazme caso, ya que está, lo ponen. Haga falta o no. A lo que da. Procura llevar un pantalón largo y una sudadera. ¿Te acuerdas de lo que te conté de los buses en Cuba? Pues lo mismo.

La gracia de los autobuses de largo recorrido es que hacen unas cuantas paradas estratégicas para, única y exclusivamente, permitir que vendedores ambulantes suban a ofrecerte todo tipo de productos. Esto es lo que nosotras nos encontramos:

– ¡Papaaaaaas, doritooooos!

– ¡Agüita fresca! ¡Juguitoooo!

– ¿Prensa? ¿Prensa?

– ¡¿¡¿¡¿Papitas fritas?!?!?!

– ¡Churritos freeeeescoooos! ¡A dólar! ¡Churritos frescos con azucarrrrr!

– ¡Cinco pastelitos de carne un dólar!

Y a una al principio le da como la risa de tanta avalancha, pero casi todo el mundo compra algo para pasar el hambre y el rato. Nosotras nos acabamos haciendo fans del sistema este, la verdad. Cuando el bus es grande, suben, y cuando es pequeño, se hace el intercambio por las ventanas. Mucho más práctico que nuestras gasolineras. Pero lo de estirar las piernas y eso… es otro cantar.

13:00 Santiago – Soná Este es el que te puedes ahorrar. Sí, hay buses directos a Soná, desde ciudad de Panamá. Lo normal, de todos modos, es que si partes el viaje, como hicimos nosotras, salga el bus a Soná 1o minutos después de que llegue el de Panamá. La estación de Santiago es pequeña. Pregunta y fíjate en la parte alta de las columnas de las dársenas, que es donde están señalizados los destinos. El billete -inexistente- se paga en el bus, al bajarse.

16: 30 Soná – Santa Catalina Es el ÚLTIMO de la jornada (hay 3 ó 4 cada día), así que más te vale llegar a tiempo porque Soná es posiblemente el lugar más desagradable de todo Panamá. Además de ser la ciudad con mayor número de muertes por picadura de serpiente del país. Ahí lo dejo.

Me encantaría decirte cuánto se tarda en hacer este trayecto, pero es imposible saberlo. Sale a las 16:30 pero cuándo llegue… es un misterio. Depende de cuánta gente se encuentre por el camino.

El sistema es el siguiente: no hay paradas. La gente para al bus levantando el brazo, si el conductor estima que hay hueco -lo cual es casi siempre- para. ¿Que a los 10 metros hay una familia esperando? pues vuelve a parar. ¿Que alguien se quiere bajar? Pues grita “¡Paradaaaaaaa!” (sí, la peor pesadilla de Carmen Sevilla). Y el señor autobusero para. ¿Que quieres un poquito más adelante -metro y medio- porque no estás exactamente en la puerta de tu casa?, pues se lo dices, y el hombre te acerca. Tan ricamente.

MORALEJA: Paciencia. Y observa tanto dentro del bus como a través de sus ventanas, porque te va a ayudar a completar el puzle panameño.

DE REGALO: Cuando llegues al bus, siéntate. O lo más probable es que tengas que ir de pie.Palabra de Charrán